lunes, 11 de septiembre de 2017

Ojalá vuelvas

Sueño que un día vas a abrir la puerta
esa de la que nunca te di llaves,
porque no importa, bien lo sabes
o tal vez no, pero si vos yo ya estoy muerta.
Despierto las mañanas, sin quererlo,
pues hasta la felicidad del sueño se termina
me giro en la cama para verlo,
para ver que tu ausencia me asesina.
Y lloro, lloro todas las malditas noches
llenando mi cabeza de reproches
por qué no me di cuenta, por qué te dejé ir,
si lo único que quiero es verte sonreir.
Y serás feliz, claro, serás de alguna nueva,
una mujer normal sin altibajos
una mujer que te dará fríos abrazos,
un amor de siempre primavera.
Cuando te aburras de esa historia, acá estaré,
aunque me vaya lejos, bien lejos, es mentira,
mi corazón estará mirando atrás toda la vida,
martirizándome que te perdí porque fallé.
Y te juro, ¡te juro! y te pido que me creas,
que con los años una cosa he aprendido
que siempre guardo, recelosa, lo vivido,
pero a vos te daría lo que sea.
Y si el precio es la muerte, yo lo pago
pues nada tiene valor, sin vos al lado,
la vida lejos de vos pierde el sentido,
y puedo fingirlo todo, pero no es divertido.

Ojalá vuelvas, ojalá.
Fuiste lo mejor de mi vida.

viernes, 21 de julio de 2017

¿Dónde se irán los momentos que gasté?

Si ya elegí y no puedo volver atrás...
¿Qué culpa tiene el tiempo?
 
Y me perdí algún tren por buscar sin razón...



martes, 20 de junio de 2017

Dolor

Mientras nosotros nos creemos que podemos aguantarnos el dolor en el alma, el cuerpo sabe que no, entonces va aprendiendo a ir desactivándose de a poco hasta lograr apagarnos por completo.

sábado, 17 de junio de 2017

POEMA DE MI ERROR

Si yo fuera un robot yo bien podría
aplicar el algoritmo del amor.
Ya estaría programada la secuencia
para cada predecible situación.
Si yo fuera un sistema ya tendría
evaluado el rendimiento
del programa para amar.
Ya estarían ajustadas las variables
para evitar todo momento
en que amar pueda fallar.
Si yo fuera la programadora de mi vida
no estaría nunca lista para vivir.
Corrigiendo y corrigiendo me pasaría,
ni el más mínimo error me podría permitir.
Si yo fuera un androide,
no tendría sentimientos, ni conciencia,
ni dolor.
No estaría yo escribiendo este poema
de mi error.

lunes, 29 de mayo de 2017

Síntomas

Dicen
que el moco es el llanto contenido,
que el frío es el deseo reprimido de irse del lugar,
que las puntadas en la panza son las palabras que no se expresan,
que la migraña es no querer pensar,
que el dolor de espalda es no querer seguir cargando con un gran peso de hace tiempo,
que el dolor del corazón es una gran tristeza que no tiene solución.

miércoles, 24 de mayo de 2017

RELEERSE

Debería releer periódicamente las poesías que he escrito,
así no vuelvo a lamentar las mismas elegías.

lunes, 8 de mayo de 2017

Abismo, II.

Abrir la boca para soltar el grito mudo
por no poder decir
te extraño
porque es mentira,
ya que mi orgullo debería ser más importante
que tu partida
lenta,
rara
y dolorida.
Y si te dí
el peor año de mi vida
no tuve la intención
pero tampoco tenía corazón,
y si te tuve alguna vez fue por error
y si no supe tenerte fue temor
o haber perdido nuevamente la razón.

Y si me como las uñas cada día
es para no pensar
que no supe entender tu compañía,
que hubo mucho que no pude expresar,
que te hayas ido cuando yo realmente ya no estaba
es ironía.
Que la memoria es mentirosa,
que el pasado no era rosa,
Que no se más que escribir
para poder escupir
sin molestar
este mal gusto, este malestar
que no debe progresar.

Que enumero boludeces
que acumulé en unos meses,
que la música canaliza,
las remueve como briza,
que levanta la tierra pero no se la lleva,
que la casa vieja se limpia con la casa nueva
que todo lo que dije no lo creo
pero de algún lado brota
y aunque parezca una idiota
que se deja llevar por las palabras
al abismo,
al que caigo cada día
te voy a dejar ir
aunque se haga como siempre más difícil sonreir.


martes, 25 de abril de 2017

Vos, abismo.

Me gusta caminar por la cornisa
para ver a dónde no he caído
todavía
para sentir
el vértigo,
ese que Kundera dice
que es querer saltar
y nunca hacerlo.

Mirar el fondo,
mirar tan fijamente
y creerse allí tirado,
agonizando.

Me gusta caminar por la cornisa
o tal vez no lo disfruto.

No se si es la cornisa o el pasado,
en algún momento perdí la perspectiva,
ya no se lo que es atrás,
lo que es el centro,
lo que es arriba,

Mi vértigo pretérito
de haber perdido el empujón
y ahora estar flotando a la deriva
y no en el fondo
viviendo con el aguaviva.

¿Por qué te sigo hablando, amor
si nunca fue tu amor lo que quería?


¿Por qué lo que era abismo antes
hoy es, en algún punto, supremacía?

Más vale que te vayas, cornisa,
no te quiero,
los años me hacen vieja
y necesito un piso firme
para andar
sin caer,
sin tambalear,
sin estar perdida.